miércoles, abril 06, 2005

Los autos locos (Horrores al Volante)

Hoy quiero hablaros de las odiosas actitudes de algunos conductores, concretamente de aquellas cosas que, cuando voy al volante, me sacan totalmente de quicio y hacen que la espuma me salga por la boca mientras muerdo el cambio de marchas.

No soy de los que suele correr en carretera, y en ciudad tampoco paso de 70 Km/h (sí, ya sé que el límite es 50), pero tampoco soy de los que se duermen al volante. No puedo exigir a la gente que conduzca de una forma óptima, pero hay que reconocer que hay ocasiones en las que clamo al cielo con el puño en alto mientras grito: "¡¡¡A $DEITY pongo por testigo que si me vuelve a hacer lo mismo me bajo del coche y le endiño de tortas!!!".

Para empezar tenemos los conductores lentos en los semáforos rápidos. Supongo que todos los conocéis, son aquellos semáforos que están varios minutos en rojo pero sólo 15 ó 20 segundos en verde. Llegas, te paras (eres el cuarto coche, cerca del semáforo) y esperas. Pasados unos minutos, el semáforo se pone en verde, pero el hombre del primer coche está calculando la raíz cuadrada de -1 y no se da cuenta. Tocas el cláxon, y entonces el del primer coche pone las manos sobre el volante, mete la marcha, mira por los retrovisores, se ajusta el cinturón, calcula la declaración de la Renta del año en curso y hace avanzar su coche. Fantástico, si no fuera porque el segundo coche no se está moviendo y cuando vé que el coche de adelante avanza, es cuando empieza su propio ritual (no, no podía estar preparado de antes...). Al final resulta que el semáforo se pone en rojo cuando está saliendo el tercer coche (quien, por cierto, se salta el semáforo en rojo), y allí te quedas tú, otra vez 5 minutos en el mismo semáforo y encima con cara de gilipollas...

Existe una variante del Hombre lento y semáforo que consiste en que tú vas detrás de un coche que va a 20 Km/h (o menos, empujando el coche). El tío va lento, lento, lento, lento, lento y tú vas detrás. Intentas tener toda la paciencia del mundo y no pitas, al fin y al cabo no puedes obligarle a que vaya más rápido... El caso es que allá a lo lejos, a unos 10 kilómetros, divisas un semáforo en verde. Minuto a minuto, te vas acercando al susodicho semáforo, mientras te repites "venga.... que se va a poner en rojo... ¡vengaaaa!".

Entonces, de repente, cuando estás a 100 metros del semáforo ves cómo se pone en amarillo... y luego en rojo. Y lo peor de todo, es que el energúmeno de los 20 Km/h, cuando llega a la altura del semáforo ... ¡va y se lo salta! Y de nuevo aparece la cara de gilipollas con la que te quedas mirando el disco en rojo...

Otros de los conductores más odiados son los 30 centímetros es suficiente, que suelen actuar en dos frentes diferentes: los hay que te van conduciendo a 30 centímetros de tu coche (como si pudieran empujarlo o algo), y los que se meten entre tu coche y el que va delante de tí, eliminando los 3 metros de espacio de seguridad que estabas reservando para frenar a 70 Km/h...

Para los primeros, siempre hubiera deseado que los coches tuvieran algún tipo de rótulo electrónico como los que hay en algunas tiendas, de esos que salen letritas haciendo scroll, para poder poner algún mensajito amable hacia él. Lo único que hago, por ahora, es reducir más la velocidad cuanto más se acercan. A veces poner las luces de posición hace que se crean que frenas y se apartan un poco, pero en general me funciona el método de frenar :).

Luego están el 80% de las mujeres y el 90% de los abueletes. Sé que no debería decir esto porque todas las mujeres me crucificarán, pero chicas, es que es la verdad, la mayoría de vosotras conducís de tal forma que en bicicleta iríais más rápido. Estos conductores se detectan fácilmente porque si están en Madrid y ven un coche frenando delante de ellos (delante de ellos me refiero a 300 kilómetros, en Valencia), empiezan a frenar. Es bastante molesto (y peligroso), que el coche de adelante tuyo comience a frenar a medio kilómetro de una rotonda, de repente, porque no tiene la seguridad de saber frenar en el momento adecuado.

Lo mismo ocurre con los que van por ciudad y se meten en un carril de salida o cambio de sentido de una Avenida pero en lugar de usar el carril para decelerar, te frenan directamente en la vía principal. Pasan de ir a 80Km/h a ir a 20Km/h de repente, en medio de una avenida de gran tráfico, porque todavía no se han enterado de que el nombre "Carril de deceleración" no está elegido para facilitar el trabajo a los que imprimen autodefinidos.

Otra de las cosas que me da mucha rabia son los rotonderos: la gente que da la vuelta completa a una rotonda por el carril exterior, impidiendo que tú (que vas por el carril correcto) te puedas salir en tu salida. Pero nada, ellos dando sus vueltecitas por la parte exterior. Y si me apuras, están los que desde el interior de una rotonda de 5 carriles hacen 90º y salen rectos por la salida más cercana, sin haberse cambiado al carril correspondiente. La cara de pánico que se te queda cuando tienes que clavar el freno es de aupa.

Y ya para acabar, las motos. ¿Qué decir de las motos, que te hacen frenar una y otra vez para (tú) evitar aplastarlas mientras hacen slalom entre los coches? ¿Qué decir de cuando estás parado en un semáforo y se te plantan 20 motos delante tuyo?

Menos mal que llevo 1 mes viniendo a trabajar en Metro :-)

Manual de introducción al editor VIM

Un editor de textos es algo muy diferente de un procesador de textos. Los editores de textos están pensados para editar ficheros sin formatos (sin negritas, ni cursivas, ni diferentes tipos de fuentes o tamaños de letras), siempre orientados a la edición de ficheros de configuración, ficheros de código fuente de programas, o en general cualquier tipo de fichero de texto plano.

En el mundo de Linux los editores de texto son muy comunes y muy útiles: la configuración del sistema suele hacerse de forma mucho más cómoda editando los diferentes ficheros de texto que hay en el directorio /etc/, donde se almacena la configuración de Linux (en general). En el mundo Universitario (hablo de Informática, Electrónica y similares) también es muy común utilizar todo tipo de editores de texto, sobre todo a la hora de programar.

Así pues, ya que muchos de nosotros tenemos que utilizar un editor de texto, ¿por qué no usar el mejor? Hablo de VIM (VI Improved), una evolución con muchísimas mejoras del editor VI. Después de muchos años usando tan magnífico editor tengo que decir que con él se puede hacer cualquier cosa en cuanto a la edición de textos: es imprescindible para Administradores de Sistemas y Programadores, ya que proporciona una serie de facilidades y funcionalidades que van más allá de lo que puede hacer cualquier otro editor.

Para quien quiera introducirse en el uso de este fantástico editor he escrito un pequeño tutorial en formato HTML. El tutorial empieza desde cero e introduce los conceptos básicos de uso de VIM, llegando a un nivel que nos permitirá incrementar nuestra productividad al frente del ordenador en cuanto a lo que edición de textos o programación se refiere.

http://www.sromero.org/wiki/linux/aplicaciones/manual_vim

Espero que os sea útil :-)