viernes, noviembre 11, 2011

La encrucijada de Linux en el escritorio

Antes de empezar, aclarar que me considero un usuario bastante avanzado de Linux: lo uso desde 1996 y he pasado por casi todas las distribuciones (Slackware, RedHat, Debian, CentOS, Ubuntu, Mint...) y por casi todos los entornos de escritorio (Icewm, Enlightment, KDE1 beta4, KDE 2, KDE 3, Gnome2...).

Pese a lo contento que estoy con el Sistema Operativo en sí, debo confesar que este último año he tenido un par de crisis de Fé con Linux, en las cuales me llegué a comprar un iPad y un MacMini (llamémoslo "mi etapa Apple"), y estuve a punto de considerar el pasarme a Mac Os X como sistema de escritorio único en mi casa.

El problema ha aparecido en los últimos 3 años, con una carrera progresiva de los gestores de ventanas hacia interfaces simplificados, widgets, y unificaciones entre lo que debería ser 3 cosas separadas: un gestor de ventanas para tablets, otro para netbooks y otro para ordenadores de sobremesa.

Tanto KDE como GNOME (el primero con la versión 4 y el segundo con la 3), y añadiendo a Unity, están apostando por simplificar el escritorio, entendiendo por simplificar el convertirlo en un simple dock y un puñado de widgets. A esta simplificación se une la pérdida de funcionalidades que podrían considerarse "complejas" para los usuarios y que yo he echado de menos en más de una ocasión (teniéndolas que recuperar vía herramientas como gconftool o con hacks basados en scripts).

Además, las nuevas distribuciones de Linux orientadas al usuario se han tomado la licencia de comenzar a personalizar los gestores de ventanas, de forma que tienen cambios con respecto a los gestores originales.

El resultado, para mi gusto y al menos con Ubuntu + Gnome, es una inestabilidad que no había visto jamás en el entorno Linux. Cada 10 ó 15 arranques de Gnome, me sale un error de alguno de los "applets" (montador de discos, el reloj, área de notificaciones, etc) y el applet en cuestión no aparece ya en el escritorio (hasta que reinicias).

Todo comenzó a partir de Ubuntu 9.04. En Ubuntu 8.04 usaba Gnome2 (supongo que poco modificado) y el sistema era muy estable, sin ningún tipo de problema aparente. Desde la actualización de 8.04 hasta 10.10, todo han sido problemas (el bug de bloqueo del sistema cuando volvías del salvapantallas, applets que no cargan, etc) y decepciones.

El uso que yo le doy al escritorio, en el hogar (no en el trabajo), las necesidades que yo tengo acerca de un gestor de ventanas, son las siguientes:


  • Disponer de una barra de aplicaciones clásica con su menú de lanzamiento y sus posibles iconos (en el orden en que yo quiera) como accesos rápidos a aplicaciones.

  • Disponer de iconos en el escritorio (estándar, nada de widgets).

  • Disponer de gestor de ficheros.

  • Disponer de espacios de trabajo o workspaces.

  • Posibilidad de personalizar los atajos de teclado así como en qué workspace lanzar cada aplicación.

  • Disponer de feedback visual de los discos montados (ejemplo: el applet montador de discos de gnome).

  • Area de notificaciones (systray) donde se pueda tener el estado de la batería, del wifi, de las actualizaciones, o donde se pueda minimizar pidgin o dropbox, por ejemplo.



De momento mi problema (y mi crisis de Fé) se ha solucionado pasando de Ubuntu a Linux Mint 11. Sé que Mint está basada en la misma Ubuntu de la que he huído, pero funciona y es mucho más estable (de hecho, diría que totalmente estable).

El problema, y el pero, es que Linux sigue avanzando hacia los entornos simplificados tipo Unity y no sé si en Linux Mint 12 peligrará mi "escritorio clásico" actual. Porque Gnome3 no me convence y KDE4 con sus "plasmoides" menos aún.

Me estoy planteando, en serio, pasarme a entornos tipo XFCE o similares, donde tenga mi barra de tareas, mi dock de aplicaciones y poco más, pero me parece muy triste tener que llegar a este punto. Donde Windows cada vez está mejorando, Linux está empeorando, mientras que Apple sigue fiel a su estilo que le funciona.

Me gustaría incluír en esta entrada parte de un comentario leído en barrapunto, en un hilo relativo a este mismo tema, a la "huída" de gente de los nuevos escritorios y su retorno a otros como XFCE o similar. Como me ha gustado el comentario, lo reproduzco aquí indicando su autor y enlace al mismo:


URL: http://softlibre.barrapunto.com/comments.pl?sid=87818&op=&threshold=1&commentsort=0&mode=thread&cid=1293817

por Ed Hunter (702) el Jueves, 10 Noviembre de 2011, 11:29h (#1293817)

El principal problema de GNOME3 es que ha sufrido una revolución en la interfaz de usuario, cuando los procesos naturales son evolutivos. Las revoluciones siempre producen resistencia.

Pongamos los entornos de escritorio más exitosos en la informática personal: Windows y Macintosh.

Si comparamos el Microsoft Windows 1.0 con el actual Windows 7, veremos que las interfaces no tienen nada, pero nada que ver. Sus interfaces han sufrido varias revoluciones. Si un usuario de Windows 1.0 viajase en el tiempo y probase un Windows 7 no encontraría nada familiar. De hecho es algo que le pasaría probando Windows 3.x, y que también le pasaría al usuario de Windows 3.x al probar Windows 7. En la interfaz de Windows se han producido varias revoluciones, lo que ha provocado descontentos y el mantenimiento de las interfaces viejas en los sistemas nuevos (Windows 95/4 incluía el viejo progman.exe) para satisfacer a los conservadores.

En cambio, un usuario del Apple Macintosh 128K, que jamás hubiese visto otra cosa aparte del MacOS 1.0, al sentarse delante de un MacOS X Lion, aparte de alucinar con los colores y demás efectos gráficos, seguiría encontrando el sistema familiar al seguir viendo la barra de menús superior, el Finder (el escritorio y los iconos de la papelera y los discos), etc. En la interfaz de usuario de MacOS no ha habido revoluciones, sino que ha sido una larga evolución. En ningún momento hubo un cambio total de paradigma, como si sucedió en Windows y ha sucedido en GNOME.

En mi opinión, en Windows se aceptó las revoluciones bastante bien y los cambios de paradigma, porque eran necesarios. La GUI de Windows 1.0 era algo difícil de catalogar sin ser grosero, y además había un importante enfrentamiento con Apple que les dificultaba hacer las cosas algo mejor de como lo hicieron.(...) Por eso se acepto: por ser claramente superior a progman.exe y ser necesario el cambio.

En cambio, en GNOME no hacía falta en cambiar la interfaz de forma revolucionaria, y menos aún impidiendo seguir usando el equipo como siempre. Ni tan siquiera daba sensación de agotamiento, de que no quedasen cosas por hacer, depurar o arreglar. Al contrario. En GNOME en realidad la sensación era que lo que necesitaba era arreglar la infraestructura, todo lo que hay por debajo del escritorio, lo que permite y facilita desarrollar aplicaciones.

Resumiendo: la gente no esta a gusto con cambios revolucionarios a menos que sean imprescindibles y siempre preferimos cambios evolutivos. En la GUI de MacOS sólo ha habido cambios evolutivos, y los elementos básicos de la interfaz de la 10.7 ya estaban presentes en la 1.0. En Windows si que hubo varias revoluciones, que fueron necesarias porque se dirigían a callejones sin salida, pero durante la transiciones permitían usar el sistema antiguo y el nuevo no impedía usar el sistema de forma similar a la vieja usanza.

En GNOME la revolución se ha producido de forma caprichosa y se ha impuesto a los usuarios sin ofrecer alternativa alguna.



Es esas circunstancias, me veo en una encrucijada.

¿Me adapto yo a Unity y cambio mi forma de trabajar?

¿Vuelvo a XFCE o ICEWM y pierdo funcionalidades que no tienen estos pero sí Gnome?

¿Empiezo a encargar mi copia de Windows 8?

¿Qué opináis?

lunes, octubre 31, 2011

Por qué no comprar en Pixmania : mi experiencia

El viernes decidí, finalmente, comprarme un tablet Motorola Xoom con Android 3.1. Mirando por Internet, ví que el precio oficial eran 529 pero que en Pixmania tenían la Xoom 32GB Wifi por "sólo" 399 EUR. Además, indicaba que estaba disponible en la tienda de Valencia (que tengo a escasos 5 minutos de donde trabajo).

La verdad es que en Amazon se puede comprar por 359 EUR, pero es de UK (Gran Bretaña) con lo que requiere un adaptador de clavija UK a Española que es casi tan grande como la tablet; mejor comprarla en España aunque me costara 40 EUR más.

Así que al salir del trabajo me voy al Pixmania y pregunto por la tablet. Afortunadamente, tenían en tienda, así que le digo que me saque una unidad, que me la llevo puesta.

Lo primero que veo, es que el empleado se mete en el almacén y saca la tablet "en la mano", sin caja. Luego va al expositor, y saca la caja que había en él. Le digo que si es de exposición, y me dice que no, que ponen las cajas fuera, pero no los tablets, para evitar robos. El caso es que para empezar, me dan un producto desprecintado. Pero bueno, como el empleado es bastante amable, me deja encender la tablet y veo que no está "inicializada" ni usada, y que no tiene píxeles muertos, así que me la quedo.

Total, que saco la tarjeta para pagar y el chico me dice:

- Son 409 EUR
- No, debe de haber algún error, en la web pone que son 399.
- Sí, 399, más 10 EUR de gastos de envío.
- ¿Gastos de envío?
- Sí, esto es un punto de recogida, es lo mismo que comprar online, aunque el producto está aquí, tienes que pagar los gastos de envío.

Mi cara debía de ser un poema, porque a 410 EUR la de pixmania, y a 359 EUR la de Amazon, ya había 50 EUR de diferencia, pero bueno, al menos es la tablet española y no la de UK.

Así que pago los 410 EUR, y me dan una bolsa con la tablet. En ese momento el empleado me dice:

- Espera un momento, que voy a por el adaptador.
- ¿Qué adaptador? (pregunto)
- El de enchufe UK a enchufe Español. Es que la tablet es de UK.

Ahí ya mi cara debe de ser tipo WTF OMG LOL o similar, porque el empleado me dice "Hombre, que la española vale mucho más...". Y yo pienso "Joder, ya lo sé, pero para eso la podría haber comprado 50 EUR más barata en Amazon".

Pero bueno, ahí voy yo con mi ilusión por la tablet, que voy y trago (además, ya estaba pagada).

Salgo del pixmania y me voy directo al Worten a buscar un cable adaptador de microUSB a USB hembra (para el USB-Host, y así poder probar el llavero 3g en la tablet). El Worten está a escasos 10-20 metros del pixmania, apenas tiene 2-3 tiendas entre ellos. Entro al Worten y no tenían cables, pero de reojo veo el stand de las tablets y salta a mis ojos el siguiente cartel:

"Motorola Xoom Wifi 32GB - Ultima Unidad - 529 EUR (TACHADO) -> 349 EUR"

Cojo la tablet y la veo en perfecto estado, con su plástico de pantalla pegado, y según las estadísticas de la batería apenas llevaba encendido unos 15-20 días, lo que concordaba con la más antigua de las fotos "de prueba" que había hechas por la gente. Sí, es un artículo de exposición (no me gusta comprarlos así), pero estaba en perfecto estado, sin píxeles muertos (la ventaja de la exposición es que puedes ver el producto en marcha) y sin una sola marca ni arañazo. Y por 60 EUR menos que en pixmania.

Le digo al encargado: "Oye, ¿me puedes reservar esto un momento?", y me largo a toda velocidad al pixmania. Llego allí apenas 10 minutos después de haber pagado la tablet, por lo que el empleado me mira con cara de "¿qué se te ha olvidado?".

- ¿Tenéis compromiso de precio mínimo? Lo digo porque en el Woxter estaba esta misma tablet a 349 EUR.
- No, no lo tenemos.
- Ok, entonces me gustaría tramitar la devolución.
- Sin problemas.

El empleado comienza a hacerme la devolución, y me entrega un papel donde dice: Devolución: 399 EUR.

- Oye, disculpa, no son 399, sino 409.
- No, los gastos de envío no se devuelven. Es una compra online, los pierdes.
- ¿Cómo? O sea, que me los has cobrado viniendo yo a recogerla a tu tienda, y ¿ahora no se devuelven?
- No. Esto no es una tienda, es un punto de recogida.
- Ya, y si mi abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta.

Eso último no lo dije, claro, pero rondaba por mi subconsciente.

Analizo rápidamente la situación: XOOM Pixmania: 410 EUR UK. Nueva. XOOM Worten: 349 EUR + 10 perdidos de pixmania. Española. De exposición pero verificada por mí. Total, 50 EUR de diferencia a favor de Worten y me llevo la tablet Española, y tengo 15 días para probarla y devolverla sin dar explicaciones. Gana la de Worten, así que le digo que, efectivamente, me haga la devolución aunque pierda los 10 EUR.

Total, que saco la tarjeta de crédito con la que había pagado el producto y me dicen:

- No, no, no me des la tarjeta que no te vamos a hacer el abono ahora. Tienes que mandarme un email con tu número de cuenta, el código Swift o BIC internacional del Banco, el código IBAN de tu cuenta, los titulares de la misma, etc. a este email.
- ¿No necesitas también que te mande un número primo de 40.000 cifras?
- No, sólo esto. Una vez lo recibamos, mandaremos el producto a la central en Francia, donde lo revisarán y si está todo bien, en uno o dos meses te harán una transferencia a tu cuenta.
- Pero ... pero ... pero ... ¿qué me estás contando? Si te acabo de comprar la tablet hace menos de 10 minutos ... ¿no puedes cancelar la compra y devolverme el dinero?
- No, tendrás que esperar la transferencia.

Aquí sí que teníais que haber visto mi cara. Una mezcla entre "owned" y "meteos la tableta por donde la espalda pierde su nombre". Pero ahora ya sí que, por mis mismísimos, no les daba un duro a estos tipos, por lo que dije que sí, que procediera a la devolución.

¿Conclusión? En parte culpa mía por no informarme por Internet, antes, de cómo funcionaba pixmania. Otra parte culpa de Pixmania por no indicar en la web que la tablet era UK y, en la página del producto, indicar que se podía obtener en la TIENDA (ojo, no punto de recogida, sino tienda) de Valencia, sin decir nada de los gastos de envío (que seguro que lo pondrá en otro sitio de la web, pero ahí no).

Pero si tengo que sacar una conclusión, es la de que no pienso volver a comprar NADA en pixmania y os animo a todos a que hagáis lo mismo. Ni un céntimo a esta empresa por su forma de tratar a los clientes. Y ojo, no me refiero a los pobres empleados, que me trataron con total corrección, me dejaron examinar la tableta (bueno, faltaba más, estaba desprecintada por ellos) y me ayudaron en la medida de sus posibilidades, aunque el empleado que parecía el responsable no quiso reseñar en el motivo de la devolución que la tableta ya estaba desprecintada cuando me la dieron y que estaba más barata a 10 metros de allí, sino que indicó como motivo "El cliente ya no desea el producto", pese a que le pedí que pusiera el motivo real.

A partir de ahora, las compras Online serán sólo a proveedores "reputados" tipo Amazon, Fnac, play.com o similar, y con la lección aprendida de a pixmania, ni agua. Qué lástima, porque pixmania se podría haber convertido en uno de mis proveedores habituales y ha pasado directo a la lista negra.

Y ojo, que todavía falta la parte más peliaguda: recibir el dinero, después de las esperpénticas historias que he leído en Internet sobre devoluciones que no llegan a la central en Francia y de clientes que se quedan sin el producto, y sin el dinero.