lunes, julio 20, 2009

Los amigos de mis amigos no siempre son mis amigos

Vale que por circunstancias concretas me vea obligado a tener una cuenta en Facebook. Vale que tenga añadidos a amigos y familiares que no quieren compartir fotos o enlaces por vías más tradicionales (email, mensajería instantánea). Vale que me tenga que enterar de si Futanito se ha rascado la entrepierna, o si Menganito no ha dormido bien esta noche. Lo puedo aceptar porque son mis amigos o familiares y me tomo Facebook como un medio para contactar con ellos, aunque no me guste nada ni Facebo0k ni ninguna otra de las redes asociales...

Por lo que ya no paso es que los contactos de mis contactos me envíen 4 ó 5 invitaciones diarias para que les agregue en el Facebook, sólo por el hecho de que tenemos un contacto en común. Que sí, que eres "amigo" de Platanito y yo también lo soy, pero eso no nos convierte en amigos a ambos ...

Día tras día, gente que no conozco de nada y que tienen en su lista de contactos a alguna persona que yo también tengo me envían invitaciones de amistad.

Y día tras día, me toca declinar todas las invitaciones, porque la realidad es que no tengo por qué añadir a un señor que no conozco de nada y con el cual no tengo ninguna relación. Y mucho menos añadirlo a una red social donde van a ver todas las fotos y todos los comentarios que publico.

Tengo 14 contactos en Facebook. Ni uno más, ni uno menos. Amigos y familia. Algún compañero de trabajo también. Así que por favor, a los que no me conocéis de nada ... no me mandéis solicitudes de amistad sólo por tener un contacto en común. Si todo el mundo hiciera así, todos acabaríamos con 6.000.000.000 de contactos en Facebook.

sábado, julio 04, 2009

Película: IP MAN

El post de hoy es para recomendaros una película de artes marciales: IP Man.

IP Man fue un gran maestro de artes marciales: el primero en enseñar abiertamente en Hong Kong el arte del Wing Chun, que es uno de los diferentes estilos del Kung Fu. Supongo que la cosa os resultará más interesante si os digo que IP Man fue el maestro en Hong Kong del célebre artista marcial Bruce Lee.

Si consultáis información en Internet encontraréis que el estilo Wing Chun es muy curioso porque proviene de las monjas shaolin y estaba considerado un estilo "para mujeres". El Wing Chun está basado en minimizar el uso de energía: eso implica no realizar movimientos absurdos, acrobáticos o de gran coste energético. Todos los movimientos sin simples y directos. La línea recta es la madre, y suele realizarse el contraataque en el mismo movimiento que el bloqueo. Así como en otras artes marciales encontraréis que los puñetazos y las patadas realizan arcos, en el Wing Chun veréis golpes directos y rápidos siempre que sea posible. Como ya he dicho, el objetivo es minimizar el gasto energético de quien lo practica. Además, gracias a esto lo puede practicar cualquier persona (desde niños hasta personas mayores) sin importar la constitución, la forma física o la fuerza brutal. La clave es la eficiencia.

Podéis leer más información en la entrada de Wing Chun de la Wikipedia.

Pero vayamos con lo que nos ocupa: la película.

A mí me encantan las películas de artes marciales, y sé de buena tinta que es bastante difícil encontrar una buena película de este estilo entre tanta mediocridad comercial para el lucimiento del actor de turno.

"IP Man" me ha encantado: los combates están muy bien realizados y no es una película en la que sucedan movimientos imposibles o increibles. La historia tiene una licencia dramática concreta muy grande con respecto a la vida de IP Man, y es la parte de la invasión de China por Japón, pero teniendo en cuenta que no es un documental sino una película, es perdonable.

La película está disponible en su idioma original con subtítulos en castellano o inglés, aunque hay textos en chino que no están traducidos (al menos en la versión de traducción "amateur") por lo que hay 2 ó 3 textos narrativos de la historia que no pueden ser entendidos salvo por el contexto de escenas posterior a los mismos.

Sinceramente, os recomiendo que la veáis, aunque no os gusten las películas de artes marciales, porque no es una película de artes marciales convencional. La invasión de Japón, cómo vivían los chinos bajo el yugo de los japoneses, las condiciones de vida y trabajo por tener un puñado de arroz o una simple patata para que coma toda la familia... es una película bastante entretenida. En el fondo apenas encontraréis 7 u 8 combates en toda la película. Baste decir que incluso a mi mujer le encantó, ya que las partes de artes marciales estaban brillantemente realizadas, y las partes històricas tenían un trasfondo interesante y dramático.

Un saludo.